Vivir próximo a amplias áreas verdes aporta múltiples ventajas comprobadas que mejoran notablemente la calidad de vida. Los parques urbanos cumplen un rol fundamental como espacios que promueven el bienestar integral de las personas. Contar con estos vitales pulmones verdes de las ciudades al alcance de nuestro hogar, enriquece en gran medida la experiencia de habitar una vivienda.

¿Por qué deberías vivir cerca a un parque?

Vivir a solo unos pasos de un parque ofrece una serie de ventajas inigualables. Ya no necesitarás pensarlo dos veces para disfrutar de un paseo o realizar ejercicio al aire libre. Simplemente, cruzar la calle te permitirá sumergirte en la naturaleza, relajarte entre el follaje o disfrutar de momentos en familia en un ambiente tranquilo y saludable. Numerosos estudios demuestran que residir a solo 300 metros de un parque eleva sustancialmente la actividad física diaria de los vecinos. Asimismo, el contacto continuo con elementos vivos como follaje y aves, rebosa efectos extraordinariamente positivos para equilibrar nuestra mente y espíritu en medio de la habitual agitación citadina. Optar por una vivienda próxima a estos fundamentales pulmones verdes es una decisión que año a año destilará múltiples bienestares.

1. Beneficios para tu vida

Contar con espacios naturales al alcance de nuestro hogar, incentiva poderosamente hábitos saludables como caminatas o trotes entre pasto y árboles de forma espontánea. Esto repercute en una mayor combustión de calorías diaria, menor riesgo de padecimientos cardiacos y mejora notable del sistema inmunológico gracias al provechoso contacto con la Madre Naturaleza. Además, favorece la interacción social continua con otros vecinos que comparten el disfrute de las majestuosas áreas verdes.

2. Favorece la salud mental y física

Realizar actividad física moderada en un parque, no solo es un placer para los sentidos, sino que también se ha convertido en una poderosa herramienta para combatir el estrés y la ansiedad. La actividad moderada en un entorno verde produce una reducción significativa de estas emociones negativas, brindando un impacto positivo en el bienestar general.
Las investigaciones científicas han demostrado que las personas que viven cerca de áreas verdes experimentan una disminución en los niveles de cortisol, la conocida «hormona del estrés». Esto se traduce en una menor predisposición a sufrir dolores de cabeza, problemas del corazón, asma, artritis, e incluso problemas de salud mental.

En este sentido, disfrutar de la naturaleza a diario, ya sea realizando actividades físicas moderadas como caminar o correr, o simplemente descansando en un parque rodeado de árboles, se convierte en una estrategia efectiva para promover la salud y el bienestar integral. Es una forma natural de cuidar nuestro cuerpo y mente, fortaleciendo nuestro sistema inmunológico y mejorando nuestra calidad de vida.

3. Actividad al aire libre

Contar con extensos parques aptos para realizar diversas actividades deportivas dentro de la misma zona de residencia, motiva en gran medida a incorporar el ejercicio como un entretenido y sanador hábito de vida saludable. El deporte realizado a cielo abierto se convierte en una opción disponible de manera cotidiana para mantener un excelente estado físico mientras se disfruta del contacto con la naturaleza.

Investigaciones científicas comprueban los amplios beneficios que aporta al organismo humano, el hecho de permanecer aunque sea breves períodos, contemplando el follaje y escuchando sonidos provenientes de la naturaleza. Se producen respuestas positivas a nivel fisiológico, disminuyendo la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
A nivel psicológico se reducen los niveles de estrés y ansiedad. Las personas experimentan mayor sensación de bienestar y equilibrio emocional. Poseer un parque o espacio verde cerca del hogar, permite integrar estos valiosos momentos de contacto con lo natural en la rutina diaria, enriqueciendo notablemente la calidad de vida.

4. Contacto con la naturaleza

Vivir en zonas próximas a amplios parques y otras áreas verdes, brinda la invaluable ventaja de mantener un contacto diario y directo con la naturaleza. Levantarse por las mañanas y poder contemplar el follaje de los árboles moviéndose al compás de la brisa, resulta sumamente reconfortante y relajante para la mente.
Escuchar el canto y observar el vuelo de las aves, o el movimiento de pequeños animales entre la vegetación, genera en las personas sensaciones de calma profunda. Se tiene así la oportunidad de conectarse con los ritmos naturales, alejándose del apresuramiento y ruido característicos de la vida urbana.

5. Recreación con niños y mascotas

Los parques se convierten en el punto ideal ubicado, para distraerse en familia mediante actividades recreativas y educativas al aire libre, encuentros espontáneos con otros niños. Juegos al aire libre, simplemente corriendo y saltando sobre el pasto, uso de juegos infantiles, partidos espontáneos de fútbol u otros deportes, son algunas de las múltiples posibilidades de distracción que ofrecen estos espacios. La posibilidad de compartir tiempo de manera libre y despreocupada en contacto con la naturaleza, resulta fundamental para el desarrollo físico, social y emocional de los más pequeños.
Asimismo, los parques se convierten en los puntos de encuentro preferidos para llevar a pasear a las mascotas. Perros y otros animales domésticos pueden correr, saltar y ejercitarse en amplitud, interactuando también con sus similares. Este momento de esparcimiento, en compañía del mejor amigo fiel del hombre, se convierte en un rato de disfrute y cuidado de la salud para ambos.

6. Aumenta el sentido de comunidad

Servirse cotidianamente de estos espacios promueve de manera espontánea la interacción continua con vecinos de la zona. Compartir el cuidado y uso de las majestuosas áreas verdes enriquece los lazos de solidaridad, cooperación y arraigo barrial dentro de la comunidad en forma notable.

Beneficios adicionales:

  • Mejora del estado de ánimo: La luz natural y el contacto con la naturaleza tienen un efecto positivo en el estado de ánimo, aumentando la energía y la vitalidad.
  • Mejora del sueño: El aire fresco y la tranquilidad del entorno natural favorecen un descanso más profundo y reparador.
  • Aumento de la creatividad: La naturaleza puede estimular la creatividad e inspirar nuevas ideas.
  • Fortalecimiento de las relaciones sociales: Los espacios verdes son lugares de encuentro y conexión con la comunidad, lo que puede fortalecer las relaciones sociales y combatir la soledad.

 

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